Internet: de la World Wide Web al Internet of Patients

Internet of Patients

El pasado 12 de marzo se cumplió el 30 aniversario de la World Wide Web, o, lo que es lo mismo, de Internet como lo entendemos hoy en día.

A pesar de que, en 1969, ya se desarrollaron proyectos para conectar diferentes departamentos de seguridad americanos (lo que se conoce como Arpanet), no fue hasta 1989 cuando Tim Berners-Lee estableció el sistema www que permitió la creación de webs y la compartición de información como lo vemos hoy en día.

La World Wide Web fue, hace 30 años, una iniciativa de recuperación de información de hipermedia de área amplia cuyo objetivo es dar acceso universal a un gran universo de documentos” (CERN, la primera página web).

Y este mismo concepto, actualizado y evolucionado, se sigue utilizando en lo que llamamos hoy en día el Internet of Things (IoT). La WWW ha salido de los ordenadores iniciales para establecerse en todo tipo de objetos de uso cotidiano. Después de todo, el IoT consiste en conectar no sólo departamentos de seguridad, sino ficheros de todo tipo información entre objetos a través de sensores, con el objetivo de mejorar y facilitar ciertas rutinas. Si extrapolamos esto al mundo sanitario, vemos las ventajas que estos dispositivos conectados tienen para recopilar información médica relevante de los pacientes de cara a su seguimiento e histórico, o para el diagnóstico en remoto de los usos de los equipos médicos que ayude a maximizar su vida útil 30 años después del nacimiento de nuestro actual Internet.

Así, ya no sólo podemos hablar de objetos conectados, sino incluso de “pacientes conectados”.

Las nuevas capacidades online de los “wereables” nos ofrecen una monitorización a distancia de los pacientes que permita realizar un seguimiento y un histórico de los datos a largo plazo sin interrumpir su día a día o, incluso, permita la actuación inmediata en casos de emergencia.

También, la aplicación de internet a otro tipo de materiales, como las camas de hospital, puede ayudar al enfermo en su recuperación, tomando distintas posiciones según el momento del día, o permitir a los profesionales sanitarios un control remoto de los parámetros de calidad del servicio asistencial, como el aire, la luz o la temperatura que aseguren una atención óptima según el caso.

Además, en los centros y equipos médicos puede simplificar así mismo una supervisión continua del material médico en un menor tiempo o un mayor control de stock de los productos sanitarios, además de ayudar en el mantenimiento de los equipos vitales: un sensor conectado a la web puede permitir al profesional asegurarse de estén completamente listos para su uso en parámetros de seguridad y asistencia.

Y, por supuesto, no podemos olvidar la facilidad más clara que nos ofrecen los dispositivos conectados, tanto en pacientes como en equipamiento: la recopilación de datos en tiempo real, analizados y almacenados para su uso y gestión por parte del personal sanitario y todas las ventajas que esto reporta.

Pero, como ocurre hoy en día en la WWW, su aplicación sanitaria no está exenta de riesgos y retos. Por mencionar algunos, podríamos comenzar hablando de la necesidad de ciberseguridad, ya que estamos hablando de datos personales sensibles y de aparatos de necesidad vital en muchos casos. Y, en relación con esto, de la obligación de adaptar el almacenamiento y el uso de datos a todas las legislaciones y regularizaciones mundiales.

Además, debemos ser conscientes de que este tipo de tecnología requiere de una inversión inicial mayor que un simple sensor para un aparato concreto: para que todo funcione, es imprescindible la integración de los datos con los sistemas de los centros sanitarios, una infraestructura adecuada y, sobre todo, una formación a los profesionales y pacientes de los centros.

Fue en 1989 cuando se desarrollaron los protocolos básicos para el funcionamiento actual de Internet y sus funcionalidades y utilidades siguen evolucionando, entrando en todos los aspectos de nuestra vida, ¿puedes imaginar qué más podremos hacer dentro de otros 30 años?

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