La mejor postura para evitar problemas de salud en el trabajo es la prevención.

Prevención en el trabajo

Las lesiones musculoesqueléticas son un problema de salud relacionado con el trabajo más común tanto en España como en el resto de Europa y requieren especial atención en el ámbito de la prevención de riesgos laborales.

La mayoría de estos problemas de salud afectan a la espalda, el cuello, los hombros y las extremidades superiores, aunque también se pueden ver afectadas las extremidades inferiores con menor frecuencia.

A continuación vamos a detallar una serie de “buenas prácticas” para prevenir las lesiones musculoesqueléticas.

Así, en las tareas de levantamiento manual de carga, lo primero es comprobar que el peso que se levanta no excede de los límites, la utilización de ayudas mecánicas (grúas, carretillas, etc.) o el levantamiento en equipo., levantar la carga con las rodillas flexionadas y la espalda recta, tratar de mantener la carga siempre pegada al cuerpo, etc.

Para los trabajos que comportan movimientos repetitivos de pequeños segmentos corporales, la prioridad es eliminar o reducir la fuerza a aplicar o la carga que se ha de manejar, seguido por la amplitud del movimiento, la velocidad de éste y el número de repeticiones. La disponibilidad de tiempo para pausas intercaladas entre periodos dedicados a estas tareas, preferentemente autoadministradas, constituye una medida preventiva fundamental.

Por último, para las tareas que se realizan en posturas forzadas, el rediseño ha de considerar prioritaria la eliminación o reducción de la fuerza a ejercer, la suavización postural, es decir, su acercamiento a la neutralidad, y, en consonancia con lo que se consiga respecto a estos dos factores de riesgo, la limitación temporal de cada periodo de trabajo que proceda, estableciendo pausas entre ellos.

En ocasiones, no va a resultar posible llevar a cabo alguna de estas medidas preventivas, o incluso pueden no ser suficientes.

Por ejemplo, el permanecer sentado durante mucho tiempo en el trabajo tiene consecuencias negativas para el cuerpo, la musculatura se debilita, la columna cambia su curvatura adecuada y los discos intervertebrales se someten a mayores presiones. Además, la circulación se ve alterada al permanecer sentados.

Las posturas que adoptamos frente al ordenador, los movimientos repetitivos, la manipulación de cargas son algunos de los factores que nos pueden llevar a sufrir los llamados trastornos músculo-esqueléticos (TME). Éstos se evidencian en forma de cervicalgias, mialgias, lumbalgias, etc.

Los TME suelen localizarse en cuello,  espalda,  hombros,  codos,  muñecas  y manos dependiendo de cuál sea nuestro trabajo.

Por ello, es importante incorporar la actividad física de moderada intensidad a tu rutina de vida con actividades deportivas que promuevan el fortalecimiento muscular.

Además de la actividad física, podemos prevenir este tipo de lesiones y también mejoraremos nuestra jornada laboral, realizando una serie de ejercicios de estiramiento, pues está  comprobado que mejoran la flexibilidad, reducen la tensión muscular, mejoran la circulación sanguínea y ayudan a reducir la ansiedad y el estrés. Además, las personas que llevan una vida sedentaria, sin practicar ningún deporte, también pueden usar los estiramientos para fortalecer poco a poco su musculatura.

Además, pueden ayudar a mejorar el rendimiento en actividades físicas o disminuir el riesgo de lesiones ayudando a sus articulaciones, que se mueven a través de su rango completo de movimiento y permitiendo a los músculos a trabajar más eficazmente.

Departamento de PRL de GEE

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