Las TIC, ese gran desconocido.

Tecnologías de la Información y la Comunicación

Sabemos todo lo que la tecnología puede hacer por nosotros a título personal, pero ¿sabemos qué más puede hacer a título global?

En un mundo en que las tecnologías son cada vez más imprescindibles, los seres humanos disponemos de mecanismos que nos permiten estar permanentemente conectados e informados. Las tecnologías de la información nos ayudan a Saber: no sólo lo que está ocurriendo en la esquina contraria del mundo, sino como herramienta para prepararnos y formarnos desde cualquier punto geográfico, otorgando acceso global a bases de datos y conocimiento de forma instantánea. Esto, por tanto, convierte a las TIC en una herramienta fundamental para la lucha contra las desigualdades sociales y culturales.

Esa interconexión entre datos y usuarios permite también crear sinergias entre sectores y facilita la comunicación entre sistemas. Como ejemplo, la sanidad: las TIC son el factor determinante para ese servicio universal de salud ideal, en el que los datos de pacientes e historiales pueden ser consultados desde cualquier terminal y/o despacho autorizado de un mismo servicio de salud, permitiendo con ello un aumento de la eficacia y rapidez en la atención, a la vez que una disminución en los errores clínicos y los costes de gestión.

Pero no sólo para el mundo sanitario las TIC son algo necesario. En el mundo de la empresa socialmente comprometida, las tecnologías de la información ofrecen mucho más de lo que parece a simple vista. Más allá de los programas que utilizamos en el desarrollo de nuestra actividad profesional, están las consecuencias del uso de esas aplicaciones.

De nuevo, un ejemplo; algo que todos conocemos en mayor o menor medida: la videoconferencia. Esto, que en un principio parece sólo un buen sistema de conexión entre lugares distantes, lo cual por sí mismo es ya altamente positivo, ofrece beneficios que afectan a los trabajadores de la organización y al propio medioambiente en general: una empresa con el servicio de videoconferencia implantado como uso básico puede ofrecer a sus trabajadores una mayor flexibilidad horaria y conciliación laboral al no ser necesario su desplazamiento diario hasta el lugar de trabajo, mejorando y apoyando, por lógica, un clima laboral positivo. Además, tiene una repercusión directa en el medio ambiente y los niveles de contaminación, al reducir la cantidad de CO2 que se expulsa a la atmósfera gracias a esos vehículos que no es necesario movilizar.

Las TIC, esas grandes desconocidas, son, por tanto, algo más que un mero sistema informático: pueden, y deben, ser una parte importante y una herramienta básica para el compromiso de las empresas con su sociedad, entorno y, en resumen, con su RSC.

Carlos Sánchez – Director de Sistemas de Información de GEE

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