Calidad de vida evitando el sedentarismo de oficina

Evitar el sedentarismo de oficina

El trabajo en una oficina conlleva, normalmente, pasar muchas horas sentado o, lo que es casi lo mismo, un sedentarismo laboral. Hablemos de sus consecuencias y de cómo evitarlo.

Pasamos un mínimo de 8 horas de media en nuestro lugar de trabajo. Por ello, fomentar la salud de los trabajadores es algo de interés para toda empresa, ya que un empleado saludable tiene menos probabilidades de enfermedad y bajas laborales. Campañas contra el tabaco o a favor de una alimentación saludable deben complementarse con un fomento del ejercicio en pro de evitar ese sedentarismo laboral.

Estudios revelan que estar sentado mucho tiempo tiene consecuencias negativas sobre la salud cardíaca, además de dolores musculares, de espalda y cuello, debilitamiento óseo, cambios de humor, …

Aunque en nuestro lugar de trabajo no podamos realizar un ejercicio intenso, sí hay algunas pequeñas actividades que nos pueden ayudar a combatir este sedentarismo de oficina:

  • Utiliza las escaleras: Todos sabemos que el ascensor es uno de los grandes inventos de la humanidad, pero prescindir de él al menos en nuestro lugar de trabajo tiene beneficios para nuestra salud como la disminución del colesterol o la mejora de la circulación sanguínea.
  • Levántate de la silla: Como hemos hablado, estar todas las horas de trabajo sentados en una silla tiene consecuencias negativas para nosotros como un aumento de la circunferencia de la cintura, relacionado con la salud cardíaca, o un aumento del colesterol. Ir a la impresora, a por agua o a solicitar alguna información pueden ser una buena excusa para levantarte de la silla.
  • Camina: camina por la oficina para relegar ese sedentarismo al pasado, siempre sin molestar a los demás. Acercarte a por un café, al baño, pasear al hablar por teléfono, … son actividades que ayudan a estirar las piernas y mejorar la circulación. Si además caminas 5-10 minutos después de comer alrededor del edificio donde trabajas, por ejemplo, mejorará tu digestión y te ayudará a volver más activo a tu puesto de trabajo por la tarde.
  • Estira los músculos: no hay necesidad de llevar a cabo una clase completa de estiramientos, pero hacer alguno permitido en la oficina ayuda también a combatir el sedentarismo. Por ejemplo, estira tus brazos por encima de la cabeza y hacia atrás para aliviar las contracturas (puedes hacerlo en el baño si, por temas de educación y decoro, no quieres tener público).

Aparte de estas ideas, recuerda siempre mantener una correcta postura al sentarte en tu silla, al alcanzar elementos de tu mesa o al izar pesos.

Y, por supuesto, todo esto no sirve de nada sino lo complementamos con algún ejercicio otro ejercicio fuera de la oficina como, por ejemplo, caminar al menos 30 minutos al día. Así, lograremos una mejor regulación del nivel de azúcar en sangre reduciendo las posibilidades de diabetes, una sensación de bienestar general reduciendo el estrés, una mejora en la respiración, la función cardiovascular y la presión arterial, una tonificación de la musculatura, una reducción de los dolores de espalda previniendo la osteoporosis, un fortalecimiento del sistema inmunológico, un mejor control del peso corporal y un sueño más profundo y reparador. ¡Cuánto beneficio para tan poco esfuerzo!

Desde este blog, te invitamos a comenzar hoy mismo a cambiar tus rutinas diarias y quién sabe si, cuando observes la mejora que conllevan, pasas de estos ejercicios al deporte para aumentar exponencialmente los beneficios para tu salud.

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